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BOLETIN ELECTRONICO DERECHOS SINDICALES INTERNACIONALES CONTENIDO - Artículo: Sindicalismo en Guatemala: Al borde de la extinción y de la esperanza. Nota : Si desea que su nombre sea retirado de la lista de este boletín, por favor envíe un email (miguel@ictur.org), con las palabras 'unsubscribe – Boletín Electrónico Derechos Sindicales’. Más información, incluidos las ediciones del boletín sobre Colombia e información relevante al tema sindical en Ingles y español, esta disponible en nuestra pagina web: www.ictur.org ARTICULO “SINDICALISMO EN GUATEMALA: AL BORDE DE LA EXTINCIÓN Y LA ESPERANZA” La firma de los Acuerdos de Paz y la finalización del conflicto armado interno en Guatemala ha creado en la comunidad internacional la impresión de que nos encontremos en un proceso de desarrollo y de la existencia de una democracia. No obstante, en la práctica, las causas económico-sociales que originaron dicho conflicto no han sido superadas, por el contrario, se han recrudecido. En este sentido, un elemento básico del fracaso de los Acuerdos de Paz en la eliminación de dichas causas, más allá de la falta de voluntad política del sector empresarial guatemalteco y los sucesivos gobiernos que han representado exclusivamente sus intereses, lo constituye el hecho de que el tema laboral y específicamente el sindical hayan sido invisibilizados de los Acuerdos de Paz, esto a pesar de la relevancia que la lucha sindical tuvo durante el conflicto, la represión que sufrió y el exterminio de casi la totalidad de sus cuadros dirigenciales. En otras palabras, los Acuerdos de Paz atacan las causas del conflicto armado interno de una manera romántica, sin profundizar en la causa de fondo de las desigualdades que se evidencia en el sistema de producción y la falta de garantía por parte del Estado al derecho de las personas a una vida digna y al desarrollo integral como consecuencia de la existencia de condiciones de trabajo dignas. Esta desprotección, naturalmente, se traduce en la creación de un marco tanto jurídico como fáctico que elimina la interlocución social de los sindicatos y hace ineficientes los mecanismos previstos por la ley para mejorar la situación económica y social de sus agremiados y de la población en general. Aunque podría pensarse que después de la firma de la paz habría cesado la violencia, en lo que ha transcurrido desde el año 2007 a la presente fecha han sido asesinados 25 dirigentes y miembros de base de las organizaciones sindicales y campesinas, se han producido allanamientos a las sedes sindicales, se han incrementado las amenazas en contra de sindicalistas y se han iniciado procesos penales en contra de dirigentes sindicales y campesinos. Más preocupante aún resulta el hecho de que el Presidente de la República de Guatemala, Álvaro Colom Caballeros, el 7 de mayo de 2008, ante un movimiento pacífico realizado por la gremial del transporte pesado, haya recurrido a la suspensión de garantías constitucionales para disolver el movimiento y haya ordenado la intervención de fuerzas de la policía y del ejército en contra de los trabajadores. No obstante a lo anterior, la represión antisindical no se limita a la violencia física o psicológica; esta se manifiesta hoy día en una violencia más grave, la que se ejerce a través de la desnaturalización de las instituciones y la utilización del marco jurídico para generar un marco de impunidad que no se limita a la inexistencia de la persecución penal en los casos de delitos cometidos contra sindicalistas sino que a un incumplimiento sistemático de las garantías laborales encontrando en la Inspección de Trabajo y en los tribunales de trabajo y previsión social a los principales causantes. De 1996 a la presente fecha, las estrategias tendientes a limitar el ejercicio de la libre sindicalización, la negociación colectiva y el derecho de huelga han encontrado impulso en el propio gobierno, a pesar de haber ratificado los convenios 87, 98 y 154 de la Organización Internacional del Trabajo. En un primer momento, tanto el Gobierno como el sector empresarial impiden el ejercicio de la libertad sindical recurriendo al disfraz de las relaciones laborales, dotando de naturaleza civil o mercantil relaciones que se ajustan por completo a lo que, según la Recomendación 198 de la OIT, caracteriza a las relaciones laborales y que, recientemente, motivó que el Comité de Expertos en la Aplicación de Convenios y Recomendaciones de OIT realizara observaciones contundentes en contra del gobierno de Guatemala en el marco de los Convenios 29, 87, 98 y 111. Esta práctica, no solo impide formalmente la sindicalización de los trabajadores y les impide negociar colectivamente sino que también afecta el sistema de seguridad social al reducir la base de cotizantes al sistema. Otra estrategia para impedir el ejercicio de la libertad sindical lo constituye la generalización de los contratos temporales en actividades que por naturaleza son permanentes; ello, además de permitir la evasión del pasivo laboral, somete a los trabajadores a una revisión permanente de los contratos por parte del patrono, público o privado, que ya no vuelve a contratarlos en caso de que ejerzan o hayan intentado ejercer sus derechos de libre sindicalización, de negociación colectiva o de huelga. Cuando estas estrategias no han sido empleadas o cuando son desafiadas por los trabajadores, estos son despedidos o son reprimidos variando las condiciones fundamentales de trabajo a fin de llevarlos a renunciar del puesto de trabajo. A lo anterior, debemos sumar la exagerada lentitud de los tribunales de trabajo en la resolución y ejecución de las reinstalaciones, la inexistencia de sanciones penales realmente persuasivas en caso de desobediencia de las resoluciones judiciales de reintegro y la creación de listas negras que impiden a los trabajadores acceder a otros trabajos e incluso les afectan crediticiamente ahogándolos financieramente. En estas condiciones, no resulta extraño que de 1995 en donde la tasa de sindicalización rondaba cerca del 2.5% de la Población Económicamente Activa (PEA), para el año 2004, según informaciones proporcionadas por el propio gobierno a OIT, esta tasa se haya reducido al 0.59 % de la PEA. Paralelo a esto, la cooperación internacional hacia los sindicatos se ha reducido en la misma medida que ha comenzado a requerir un aporte local creciente que contrasta con la situación de subsistencia de la organizaciones y las condiciones económicas del país en donde menos del 25% de la población cuenta con empleo formal y en su mayoría, devenga un salario mínimo que presenta un déficit aproximado al 114% frente al costo de la Canasta Básica Vital (CBV), calculada sobre un índice de precios al consumidor (IPC) cuyos rubros no han sido actualizados en aproximadamente en diez años. Hasta principios del año 2007, el movimiento sindical guatemalteco permaneció ajeno a su propia debilidad e inmerso en una dinámica de accionar por separado recurriendo a la unidad solamente en coyunturas tan precisas como esporádicas, lo cual le había impedido tener mayor incidencia nacional e internacional. No es sino hasta principios de ese año que los principales líderes sindicales del país (Jorge Estrada de UNSITRAGUA, José Pinzón de CGTG, Carlos Mancilla de CUSG y Arturo Mesías de FENASTEG; que reunían a los tres referentes sindicales guatemaltecos de OIT y la principal central de trabajadores del sector Público), con la facilitación y apoyo técnico del eje sindical de la Fundación Friedrich Ebert Stiftung comienzan a visualizar una agenda común y la construcción de una unidad de acción permanente a la que se suma la principal Coordinadora de Organizaciones Indígenas y Campesinas –CNOC- y otras organizaciones sindicales. Aunque dicha unidad de acción dista del ideal de una unidad orgánica, representa un notable avance en términos de unidad y madurez sindical que no se había visto a lo largo de la historia de Guatemala, al menos desde 1996. Esta unidad de acción, denominada “Movimiento Sindical, Indígena y Campesino de Guatemala” no solo ha permitido superar las diferencias ideológicas tradicionales entre las organizaciones más representativas del país sino que ha generado una agenda mínima conjunta y el reconocimiento nacional e internacional, así como una serie de logros muy significativos considerando la situación de crisis que enfrenta el sindicalismo en Guatemala. Tenemos un movimiento sindical debilitado y tratando de que la comunidad internacional visualice la realidad del país, dando muestras de madurez y apuntando a la unidad, generando un espacio de coincidencia permanente, una agenda coherente con la finalidad de enfrentar la problemática de fondo y superando día con día los obstáculos a dicho trabajo provenientes no solo de lo externo sino, incluso, desde adentro del propio movimiento. Sin lugar a dudas, este contradictorio entre el colapso y el futuro requiere de un apoyo aún mas cercano por parte de la comunidad internacional, de medidas concretas que ayuden a mantener la unidad de acción del movimiento sindical indígena y campesino, que propicien las condiciones para mantener dicha unidad como semilla de lo que, algún día, podría convertirse en una unidad plena de luchas y organizaciones. Guatemala, junio de 2008. Efrén Emigdio Sandoval Sanabria RESENA INTERNACIONAL DE NOTICAS SINDICALES México El 27 de Mayo: Miles de profesores de los Estados mexicanos de Chiapas, Guerrero y Oaxaca, salieron a protestar en contra de las modificaciones a la Ley de Seguridad Social y contra proyectos oficiales de reformas educativas y energéticas, Chile Guatemala El 2 de marzo, fue asesinado Miguel Ángel Ramírez, líder sindical del sector de trabajadores de las plantaciones de banana, y afiliado a SINTRABANSUR, organización sindical afilada UNISITRAGUA. El 19 de Mayo: El gobierno de Guatemala decreto el “Estado de Prevención”, en todo el territorio nacional, como respuesta a una justa lucha de los trabajadores agremiados en el Sindicato Gremial de Pilotos del Transporte Pesado, afiliados a la CGTG, quines se encontraba en una manifestación pacífica en protesta por la imposición de modalidades de trabajo forzoso y no remunerado como consecuencia de la decisión unilateral del Alcalde de la Capital de país, de impedir el tránsito de los vehículos a través de la ciudad, hecho este que somete a los conductores a jornadas de trabajo superiores a las 16 horas diarias y al peligro constante de ser asaltados y asesinados. Como consecuencia de la decisión gubernamental, las fuerzas policiales y del ejército arremetieron contra los trabajadores en huelga y detuvieron a 49 de ellos. Costa Rica Las organizaciones sindicales Costarricenses han denunciado que el Gobierno ha propuesto una reforma constitucional, para la eliminación la figura sindical y cambiarla por la figura del solidarismo, reforma que desconoce los derechos sindicales e ignora las sistemáticas recomendaciones presentadas por la OIT. Panamá Ecuador Brasil Perú Colombia Nigeria Zimbabwe Guinea Egipto El 6 de abril: Las fuerzas policiales dispersaron una huelga nacional convocada por los activistas sindicales y grupos de oposición política. Al menos doscientos trabajadores del sector de los textiles fueron detenidos en la ciudad de Al-Mahala El Kobra, y otros 50 sindicalistas más en la ciudad de El Cairo. También se presentaron detenciones en Alejandría, Mansoura y Mahala. Bangladesh Pakistán Irán Australia Rusia Olimpiadas Naciones Unidas 24 Consejo de Administración de ICTUR La presidenta de ICTUR, también presidenta de la Confederación Australina de Trabajadores, Sharan Burrow abrió la discusión sobre el tema central del debate: Los derechos sindicales como derechos humanos, puntualizando en la celebración del 60 aniversario del Convenio 87 de la OIT y recordando que en ninguna parte del mundo y en ningún país democrático se esta permitido atacar a los sindicalistas. Las campanas antisindicales del anterior gobierno de Australia es un buen ejemplo de este tipo de violaciones La intervención central le correspondió al invitado especial Shane Enright, responsable de campaña sindical de Amnistía Internacional, enfocando la discusión en las practicas y estrategias de la experiencia de AI y el movimiento sindical a nivel mundial ejemplarizando varias hechos exitosos en diferentes partes del mundo, tales como Colombia, Irán, Cambodia, Zimbabwe, Filipinas, Etiopia y Guatemala, entre otros. En palabras del señor Enright, la seccional británica de AI, esta muy orgullosa de trabajar junto con ICTUR en la denuncia a las violaciones de los derechos de los sindicalistas y la lucha contra la impunidad. El debate fue complementado con las puntuales intervenciones de reconocidas figures en el ámbito sindical, como Daniel Retureau de la CGT de Francia; Souribandhu Kar de la Confederación sindical de la India; Carlos Rodríguez, abogado de la CUT Colombia; el Vice Presidente de ICTUR y Secretario General de la Organización Africana de Trabajadores Hassan Sunmonu; Ron Oswald, de la UITA; Christine Parker de LO-Noruega; Kurshid Ahmed de la Confederación de Trabajadores de Pakistán; Jan Eastman de Education International; y Stephen Benedict del Congreso de Trabajadores de Canadá. Para recibir este boletín vía email, mensualmente, por favor escriba su dirección electrónica en el recuadro de abajo y click en "submit", o envíenos directamente un email a nuestra dirección: miguel@ictur.org |
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